Mercat: El retorno de los mercados

Chelsea Market, La Boquería, Eataly y ahora también Mercat. Muy pronto, en pleno Villa Crespo, abrirá sus puertas al público por primera vez un mercado que reúne gastronomía, arquitectura y cultura.



por MANUEL RECABARREN

Los mercados son una parte importantísima de las ciudades: hablan de su cultura, de sus productos y de su gente. En tiempos donde las industrias y los alimentos ultraprocesados gobiernas las dietas, los mercados son refugios para lo más genuino que la gastronomía tiene para ofrecer. Sin intermediarios, productores apasionados se relacionan directamente con sus clientes. Eso busca Mercat; volver a sistemas comerciales más justos, de mayor calidad. Su lema “menos super, más mercado” lo resume perfectamente.

El edificio, de estética bien industrial y con divertidísimos murales, es el hogar de los locales de 27 emprendedores. Dulce y salado, más y menos saludable, la variedad de productos que ofrecen es inmensa, convirtiendo al mercado en un paseo interesante para todos los paladares.

Algunos destacados

Vedanna: Té ayurveda en hebras y pastelería plant-based. Innova presentando su té tirado (sí, como la cerveza), una opción refrescante y apenas carbonatada, ideal para el verano.

Tierra Orgánica: Fruta y verdura agroecológica. Por primera vez salen al mercado vendiendo por kilo y no solo mediante bolsones.

Pastizales nativos: Carne premium y orgánica. Como si eso fuera poco, practican ganadería regenerativa, creando un producto sustentable que protege al ambiente.

Remo: El paraíso de los quesos. Los hay de distintas leches, estilos y maduraciones. También jamones, salames y otros cortes. Hasta los más sibaritas quedarán satisfechos.

Moisha Bakery: Jalá, pretzel, knishes, bohíos y todas las delicias judías que vengan a la mente. Tradicionales o con alguna vuelta de tuerca.

Vico Wine Bar: Definitivamente no hay Cuisine sin Vins. Y quién más que Vico, con su lúdico sistema de vino por copa, para alegrarnos el recorrido.


Función social

Mercat es mucho más que los locales que lo conforman. Bien lejos de los patios de comida, se involucra en la sociedad y toma la responsabilidad de ayudar a generar cambios necesarios en la industria. Ningún local utiliza plásticos, toda la vajilla debe ser reciclable o compostable, y en el edificio se pueden encontrar tachos para diferenciarlos. Además, las bolsas de Mercat (muy trendys, hay que decirlo), como toda la mantelería y uniformes, están realizadas por mujeres en situaciones de vulnerabilidad económica. Los empleados contratados para trabajar en el mercado tienen más de cincuenta años; el proyecto da así trabajo a personas que el mercado laboral suele dejar de lado.

También la cultura es importante en Mercat. Cuentan con un amplio y equipadísimo auditorio donde se dictarán clases de cocina, talleres, degustaciones y lanzamientos de nuevos productos. Pegado al auditorio hay un salón de multiusos con barra incluida donde podrán realizarse todo tipo de eventos.

En resumen, Mercat de Villa Crespo se presenta como una gran atracción turística, un nuevo polo gastronómico y un centro de abastecimiento donde el comercio es más justo. Visita obligada para todos los porteños y aquellos que estén de paso, esperamos que se convierta en el primero de muchos mercados de su estilo en Buenos Aires.



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