
La novedad más saliente de la 17ª Expo CUISINE&VINS (del 9 al 11 de junio en el Palacio Paz, Santa Fe 750) es la presencia del Salón Bicentenario, donde el público podrá degustar los mejores 200 vinos de
¿Quiénes los eligieron?
Un jurado de expertos presidido por Enrique Chrabolowsky, Aldo Graziani y Diego Banfi (Director de CUISINE&VINS) e integrado por Cristina Pandolfi (Directora de Comercio Exterior e Investigaciones del Instituto Nacional de Vitivinicultura), Marcelo Rebolé (Sommelier del Palacio Duhau-Park Hyatt Buenos Aires), Pablo Lauro (Sommelier del Park Hyatt Mendoza), Julián Díaz (Propietario del Bar 878 y restaurante Thymus), Máximo Lucioni (Periodista y sommelier), Valeria Mortara (Sommelier del Faena Hotel + Universe) y Mariano Fresco (Coordinador Editorial de CUISINE&VINS). Las sesiones se realizaron en las instalaciones de CAVE (Centro Argentino de Vinos y Espirituosas) y se contó con la asistencia y asesoramiento de Flavia Rizzuto, María Barrutia, Clara Miguens y Martín Bruno.
¿Cómo los eligieron?
A través de una exhaustiva cata a ciegas. La premisa inamovible fue respetar a rajatabla la credibilidad del proceso: desde la selección y recepción de las muestras hasta el acto de la degustación y procesamiento de los datos con absoluta transparencia. Como primer paso, se cursaron invitaciones a todas las bodegas instaladas en el país, para que enviaran sus vinos cuyos precios en el mercado superaban los $50. Se recibieron 500 muestras, que se acopiaron en idénticas condiciones de humedad y temperatura, en pares para el caso de ser necesaria una repetición de su cata. Dado el alto número de muestras, se realizaron cinco sesiones matinales donde se cataron aproximadamente 80 vinos por jornada. El trabajo, realizado con gran profesionalismo, demandó un gran esfuerzo de concentración. Cada degustador trabajó con una computadora personal conectada a un servidor donde corría un programa especial para evaluación de vinos, que permitió alcanzar agilidad y rapidez, con total respeto a las características de este tipo de cata a ciegas asegurando la limpidez y certeza de los resultados. Para certificar el acto, se contó con la presencia del escribano Marcelo Nardelli Mira quien labró el acta correspondiente a la finalización. Creemos en la cata a ciegas como la manera más justa de evaluar vinos, y así lo hicimos, aplicando todo el cuidado posible para que los buenos vinos de las bodegas argentinas estuvieran en igualdad de oportunidades en el momento de su evaluación. Los altos puntajes alcanzados ante un jurado profesional, por la mayoría de los vinos, hablan claramente de un nivel de calidad superlativo que nos coloca muy favorablemente en la consideración de los consumidores del mundo. Si bien hay cosas que mejorar, estamos en el buen camino.