No sólo la Argentina, Chile y Uruguay elaboran vinos de alta gama en América Latina. A base de esfuerzo y aprendizaje, Brasil también se sumó al mundo vitivinícola con bodegas pujantes y premiadas, ubicadas en la próspera región de Rio Grande do Sul. En esta nota, presentamos el top five
Lidio Carraro: bodega boutique por excelencia
Después de producir uvas por cinco generaciones y venderlas a terceros, la tradicional familia Carraro decidió construir una bodega que tradujese la verdadera identidad del vino brasileño. La trayectoria comenzó en 1998, con la realización de estudios geoclimáticos y la búsqueda de los mejores vinos finos de primera línea (top premium y premium). Durante cuatro años, la familia Lidio Carraro -descendiente de inmigrantes italianos de Breganze, Véneto, en 1875- desarrolló proyectos de reconversión de sus siete hectáreas, situadas en el Vale dos Vinhedos, en el corazón de la Sierra Gaúcha. Los primeros vinos nacieron en 2002, con el lanzamiento de la línea Lidio Carraro Grande Vindima (un Merlot y un Assemblage). El desafío de producir vinos auténticos, con personalidad única, típicamente brasileña, llevó a Lidio Carraro a invertir en la búsqueda de un terroir propio. Entonces, la familia adquirió 200 hectáreas en Encruzilhada do Sul, en la Sierra del Sudoeste de Rio Grande do Sul, el nuevo polo vinícola brasileño. En esta región, la bodega encontró una combinación única, formada por un suelo de origen granular, con bajos tenores de materia orgánica, óptimo drenaje, altitud de 350 a 600 metros e insolación homogénea. “En Encruzilhada do Sul, encontramos una increíble capacidad de realizar cosechas más regulares y con calidad diferenciada”, destaca el productor y enólogo Juliano Carraro.
La búsqueda de una nueva identidad para el vino brasileño -alegre y auténtico- llevó a Lidio Carraro a aventurarse en técnicas modernas utilizadas en las vides y la bodega. Las vides son conducidas en espaldero y monitoreadas constantemente, a través de podas verdes realizadas con el objetivo de reducir significativamente la producción de uva por planta y, así, mantener el correcto equilibrio vegetativo. “El resultado es una concentración natural y una mayor expresividad en el vino”, indica la enóloga Mónica Rossetti. La recolección de cada parcela particular del viñedo es hecha separada y manualmente, en el momento ideal de maduración de las uvas. Pionera en Brasil, Lidio Carraro implantó los primeros sistemas de control de producción, como el recibimiento de las uvas por gravedad, dispensando el uso de bombas. “Nuestra misión es rescatar la esencia del vino, buscando la integridad de las características y del sabor original de cada variedad”, afirma la arquitecta Patricia Carraro, directora de Marketing y Ventas. Todo el conocimiento adquirido y toda la tecnología traída a la bodega siguen el principio de potenciar y no modificar las características que confieren originalidad a los vinos producidos.
Lidio Carraro está conceptuada como una bodega boutique, con producción controlada, pequeña, de altísima calidad y cuidados extremos en todos los detalles de su elaboración, para que el vino pueda transmitir las peculiaridades de la tierra donde nace, las características de la variedad que lo identifica y un poco de cada uno de aquellos que participaron de su concepción. El logo de la bodega demuestra eso, con el diseño de un símbolo que representa, al mismo tiempo, el mapa de Brasil, un racimo de uvas y un corazón. La marca Lidio Carraro trae en sí el casamiento de la tradición con la modernidad y la pasión traducida en vinos.
Producto estrella: Quorum Grande Vindima 2005. Blend de 40% Merlot, 25% Cabernet Sauvignon, 20% Tannat y 15% Cabernet Franc. De color rojo rubí intenso con reflejos violáceos. En nariz es un auténtico viaje sensorial. Tiene aromas frutados a cereza, frambuesa y grosella, combinados con granada, café y chocolate fundido. En boca presenta un gran carácter y equilibrio, remitiéndose a las mismas sensaciones aromáticas. Sus taninos firmes y maduros envuelven la boca de manera armónica.
www.lidiocarraro.com
Casa Valduga: Tradición desde 1875
Llegados de la ciudad de Rovereto, en Italia, rápidamente comenzaron a plantar las primeras vides. Así comenzaba la saga de los Valduga en tierras brasileñas, continuada de generación en generación. Hoy, la Casa Valduga es una de las mayores atracciones del Vale dos Vinhedos, en el municipio de Bento Gonçalves, a 120 kilómetros de Porto Alegre. Un lugar rodeado de montañas, a 671 metros de altitud y que guarda el encanto de la cultura del vino. En la ciudad de Encruzilhada do Sul, Sierra del Sudoeste de Rio Grande do Sul, Casa Valduga también posee viñedos. Las uvas de esta región presentan un elevado grado de sanidad, debido a los factores climáticos favorables, aspecto esencial para la elaboración de grandes vinos. En el Vale dos Vinhedos y Encruzilhada do Sul se producen vinos de alta calidad, obtenidos a partir de la última tecnología en sistemas de conducción en espaldero, control de productividad y recolección selectiva.
Al conocimiento y la tradición se incorporaron inversiones en modernas tecnologías y equipamientos. Para mantener su excelente calidad, los vinos varietales reciben cuidados especiales. Los tintos de guarda evolucionan en barricas de roble. Al final del período pasan a una cava apropiada, adquiriendo un fino bouquet. Los blancos descansan en tanques de acero inoxidable durante un breve período, para que mantengan sus aromas primarios y puedan ser consumidos jóvenes. Además, Casa Valduga dedica especial atención a la elaboración de espumantes, siendo una de las primeras bodegas brasileñas en dominar y desarrollar el método Champenoise. Hoy posee una de las mayores champañeras de América Latina, invirtiendo en productos con patrones de excelencia ya reconocidos internacionalmente. Desde la llegada de la uva hasta el embotellamiento, los vinos de Casa Valduga reciben toda la atención necesaria para que sean preservadas las características de cada variedad. Con una producción limitada, Casa Valduga está entre las mejores bodegas del país. Todo este trabajo ha sido reconocido a través de más de 100 premios nacionales e internacionales. Comercializando sus productos en Brasil, solamente en vinotecas, hoteles y restaurantes, Casa Valduga conquista el paladar de otros continentes a través de la exportación. La diversificación hizo que Casa Valduga instalase una unidad de producción de jugos y jaleas naturales: Casa de Madeira, a un kilómetro de la bodega. Con innovación y creatividad, Casa Valduga construyó el primer Complejo Enoturístico de Brasil. Además, en el Vale dos Vinhedos, diseñó posadas súper confortables con vista a los viñedos y jardín temático. El complejo turístico también cuenta con restaurantes temáticos Dom Luigi y Persona. En un ambiente elegante y distendido, con alegres presentaciones de coros y grupos folclóricos, proponen lo mejor de la cocina italiana. Los visitantes hacen un viaje emocionante al interior de la bodega, conociendo todas las etapas de la elaboración de vinos y espumantes, incluyendo cursos de degustación.
Producto estrella: Espumante 130 Anos. 100& Chardonnay. En vista, tiene un color dorado intenso y un fascinante perlage. En nariz tiene un bouquet elegante e inolvidables notas especiadas con agradable frutado que recuerda a almendras y frutas tropicales. En boca la acidez es equilibrada, de amplio y pleno sabor, armónico.
www.casavalduga.com.br
Vallontano: Vinos nobles
Ubicada en Vale dos Vinhedos, esta bodega se propone, desde 1999, elaborar vinos finos de alta calidad. Hoy produce, aproximadamente, 40 mil botellas de vinos finos y espumantes por año. Esos vinos, hechos con arte, profesionalismo y amor dedicados a la vitivinicultura, son reflejos del suelo, clima y tratamientos adecuados de los viñedos. Vallontano brina vinos identidad propia, destacando la elegancia, el refinamiento y la extensa capacidad de armonizar con diversos tipos de comida. El enólogo Luis Henrique Zanini -fervoroso defensor del terroir- viajó hasta el corazón del mítico Domaine de Montille, en la Bourgogne, Francia, para capacitarse. Allí aprendió a expresar la individualidad de cada microclima y comprendió que podía hacer muy buenos vinos en su Brasil querido.

La propuesta de Vallontano es trabajar con métodos que preserven las características conferidas por el suelo y el clima de sus viñedos, respetando fielmente a la naturaleza. Aquí prima la técnica y el conocimiento por sobre la tecnología. “Vino es arte, poesía, expresión de la personalidad. Para ser un hacedor de vinos se precisa sensibilidad, humanidad. De nada sirven los masters y doctorados, si perdemos nuestra identidad. Se necesita tener contacto físico con los viñedos, la uva y colocar, literalmente, las manos en el vino. Sobre todo, debemos diferenciar la técnica de la tecnología. La primera implica entender el proceso como un medio de transformación de la naturaleza; la tecnología, en cambio, puede ser comprada y aplicada. Mi miedo es que el exceso de esto estandarice los vinos de todo el mundo. Para mí, el vino continúa siendo, como entendía Galileo Galilei, ¡humor líquido y luz!”, indica Zanini. Desde 2007, Vallontano integra el catálogo de la Importadora Mistral, que es responsable de la distribución de sus vinos en todo Brasil. La misma pasión por la tipicidad y la maravillosa variedad que existe en el mundo del vino -que llevó a Mistral a buscar lo mejor que existe, en Europa y el Nuevo Mundo- la motivó a seleccionar también su primer, y actualmente único, productor brasileño: Vallontano. “Pequeño y perfeccionista productor, que elabora vinos llenos de pasión, autenticidad y tipicidad, en estilo propio”, afirma Ciro de Campos Lilla, propietario de Mistral y empresario súper respetado en el mundo del vino, para agregar: “Elegimos este pequeño producto, justamente por poseer el perfil que apreciamos en nuestros productores del resto del mundo. Es una pequeña empresa familiar, que trabaja con mucha pasión. En la familia Vallontano sentimos ese espíritu que busca descubrir con paciencia, dedicación y amor, lo mejor de los viñedos. Esta búsqueda por resultados a largo plazo y descubrir tipicidad e identidad regionales, sin intentar copiar el estilo de otras regiones productoras, nos sedujo y nos hizo pensar que estamos frente a un gran proyecto enológico. Además, el enólogo Luis Zanini es un poeta del vino”.
Producto estrella: Vallontano Reserva Merlot 2005. Con alta intensidad aromática y expresivo carácter varietal, es un vino de color rojo rubí intenso, con notas aromáticas a flor de violeta, café, clavo de olor y vainilla, gracias a su justa crianza en barricas de roble. Es un vino gastronómicamente muy versátil, que acompaña a la perfección quesos como Gorgonzola, Roquefort o Coulommier, pastas, atún y pollo.
www.vallontano.com.br
Miolo: Wine Group brasileño
En muy poco tiempo, Miolo creció y se consolidó en el mercado brasileño de vinos finos. Si bien la familia trabaja en la vitivinicultura desde 1897, la producción propia de vinos comenzó recién en 1990. El primer vino de la marca Miolo fue un Merlot producido con uvas del Vale dos Vinhedos. En 18 años, su producción alcanzó más de siete millones de litros, volumen suficiente para figurar entre las mayores productoras de vinos finos de Brasil. Lo más importante es que se convirtió en referente indiscutido de país vecino. Miolo es detentora del 25% del mercado de vino fino entre las empresas brasileñas. Su meta es liderar el mercado con el brandy, figurar entre los tres principales productores de espumante de Brasil y mantenerse como mayor exportador brasileño de vinos. En 2006, Miolo se convirtió en Miolo Wine Group, que hoy reúne una línea de más de 70 productos, elaborados a partir de sociedades nacionales e internacionales. Formado por Miolo, Lovara, la chilena Via Wine, la española Osborne y la argentina Bodega Séptima, el objetivo es actuar en el mercado mundial con una variedad de vinos de calidad que agraden a los más diferentes paladares.
El grupo ya posee ocho proyectos: Bodega Miolo (Vale dos Vinhedos, RS), Fortaleza do Sival Vineyards (Campanha, RS), Fazenda Ouro Verde (Vale do São Francisco, Bahía), Lovara Vinos Finos (Serra Gaúcha, RS), RAR (Campos de Cima da Serra, RS), Viasul, Osborne y Bodega Séptima. En los últimos diez años, el grupo invirtió R$ 120 millones en tecnología de avanzada, instalaciones y equipamientos de última generación. El lanzamiento de tres nuevos vinos súper premium, en 2004, llevó a la bodega a explorar un mercado casi inexplorado por la vitivinicultura brasileña, antes ocupado apenas por el vino importado. Ellos son: RAR (Raúl Anselmo Randon), Quinta do Seival (primer vino de la Campanha Gaúcha) y Cuvée Giuseppe (hecho con uvas Cabernet Sauvignon y Merlot producidas en los viñedos propios de la familia Miolo y el Vale dos Vinhedos).
Producto estrella: Gran Lovara 2005. Fantástico blend de Merlot, Tannat y Cabernet Sauvignon. De color rojo rubí con reflejos violáceos profundos. Intenso y fresco, en nariz tiene aromas a frutos maduros, café, pimiento verde y toffee. En el paladar es jugoso con un muy buen toque ácido y notas de cherry, que llevan a un agradable final.
www.miolo.com.br
Salton: 98 años de trabajo
En 1878, la familia Salton llegó a Rio Grande do Sul, Brasil, desde un pueblito de Italia. Instalada rápidamente en la localidad de Bento Gonçalves, el 25 de agosto de 1910, Paulo Salton y sus hermanos Angelo, João, Cezar, Luis y Antonio fundaron una sociedad con el nombre de Paulo Salton-Ramos Generales con el objetivo de comercializar cereales y fiambres. Paralelamente, plantaron unas viñas que la familia trajo de Italia, pues tenían la intención de dedicarse a la elaboración de vinos, espumantes y vermuts con la denominación social de Paulo Salton y hermanos. De a poco, la empresa fue creciendo, los productos adquirieron complejidad y fueron premiados en diferentes concursos regionales. La fama de la bodega Salton fue cada vez mayor y traspasó las fronteras de Rio Grande do Sul para ser conocida en todo Brasil.
Así, desde el rincón sur del país, la bodega recibió cada vez más pedidos de todos lados. Por este motivo, el 10 de octubre de 1948, Salton fundó una filial establecida en la ciudad de São Paulo. Actualmente, la matriz está localizada en Tuiuty, distrito de Bento Gonçalves y la filial continúa en São Paulo. Durante estos años, importó y aclimató las mejores variedades de uvas para vinos y, consecuentemente, formó sus propios viñedos modelos, Tuiuty y Santa Lucia, de 70 hectáreas en total, donde son aplicadas las mejores técnicas de cultivo y hoy sirven como base de difusión vitícola, a través de su equipo agrícola, para los 550 proveedores de uvas. Paralelamente, invirtió grandes sumas de dinero en equipamientos modernos: prensas neumáticas, tanques de acero inoxidable, piletas y barricas nuevas. Con más de nueve décadas de buen servicio, años difíciles y de mucha lucha, Salton se formó como una de las bodegas más importantes de Brasil.
Producto Estrella: Salton Desejo Merlot 2004. De color rojo violáceo intenso y profundo (casi negro). En nariz tiene aromas complejos de vainilla, coco, tabaco y sutiles notas a cuero y pimienta seca. En el paladar es elegante, cremoso y concentrado. El sabor es prolongado y tiene retrogusto a frutas rojas.
www.salton.com.br